EL SECRETO DEL AMOR
Todas las parejas que están por casarse piensan que son las más afortunadas del mundo porque creen haber encontrado a la persona que les hará felices por el resto de su vida. Están convencidos de que, a pesar de que todos sus conocidos viven como perro y gato, su matrimonio será diferente. ¡Después de todos los matrimonios que han existido en la historia de la humanidad, ellos creen que han descubierto el elixir de la felicidad…Qué ilusos!
Los casados sabemos que el fervor y la pasión son dos elementos difíciles de mantener. La vida nos ha enseñado que si no se cuida, atiende y se cultiva, ¡el amor se esfuma con demasiada facilidad!
Cuando era niño solí acampar en la sierra de Chihuahua con mi familia, por las noches la temperatura bajaba a tal grado, que uno se congelaba hasta los huesos.
Generalmente había que hacer una fogata para calentarse, lo que significaba que alguien tenía que levantarse continuamente a poner leños en la hoguera para evitar que se apagara la lumbre.
Lo mismo sucede con el matrimonio, si no se invierte en la vida amorosa, el fuego se apagara irremediablemente. Es por eso que resulta importante conseguir cintas y libros, que nos ayuden a mantener encendida la llama del romance.
¿Cuál es el secreto del amor? ¿Es acaso un sueño efímero e inalcanzable para los que vivimos casados con la misma persona por muchos años? ¡Pos supuesto que no! Dios tiene la respuesta. Examinemos una parte de la Biblia muy conocida por todos: los diez mandamientos, pronto comprenderás que en ellos se encierran magníficos secretos para la pareja.
YO SOY TU DIOS
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Imaginemos una llanta de bicicleta. Mientras que en su centro esté alienado con el eje, la llanta rueda sin ningún problema. Ahora, supongamos que algún simpático la desajusta moviendo el eje hacia un lado, ¿qué sucedería? E l pobre incauto saldría por la mañana, se montaría inocentemente en la bicicleta y se iría dando de tumbos por la carretera. ¿Por qué? Porque la llanta está fuera de balance. Así es la vida de muchas personas, están desbalanceadas sin Dios y viven dándose de topes sin saber por qué.
Permíteme aclarar que no estoy hablando de religión. A decir verdad, todos estamos cansados de reglas y prohibiciones impuestas por una religión inherente. Me refiero a procurar una relación activa y personal con Dios, a dejar que él sea una parte integral de nuestro diario vivir y reconocer que es una persona que piensa ,siente y se interesa por nosotros, cuyo cúmulo de sabiduría e de un valor incalculable para todas las dediciones más difíciles de nuestra vida.
En un intento por Hacernos comprender la magnitud de su deseo de acercarse la ser humano, Dios comparó la intimidad y la compenetración del matrimonio con nuestra relación con él. Es por eso que quiero examinar los diez mandamientos, pues son la base de su manera de ver las cosas….Continuara
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